Noticia

Tiempo de cambio...

Estamos muy emocionados y nos es grato comunicarles que hacemos un cambio importante:

¡Nos mudamos una vez más!

Hemos encontrado un nuevo espacio donde continuar el crecimiento y bienestar del proyecto que desde hace más de 23 años ha cumplido con la gran tarea de atender las miradas de niñas y niños en México en materia de cine y con el propósito de promover que la población infantil se exprese a través de las imágenes en movimiento.

La Quiñonera, A.C., abre sus puertas para que La Matatena, A.C. se reubique en sus instalaciones y continúe con la trayectoria tan importante de fomentar el gusto y la cultura cinematográfica desde la temprana edad; nos mudamos a partir del 13 de diciembre al barrio de la Candelaria en Coyoacán.

Nuestro nuevo domicilio se ubica en Santa Cruz No. 111, Barrio de la Candelaria en Coyoacán, C.P. 04380 en la Ciudad de México.

Un nuevo espacio, nuevas oportunidades, creaciones y encuentros. Nos despedimos con gratitud del lugar que acogió tantas historias y nos brindó grandes alegrías; el espacio donde pudimos recibir a muchas niñas y niños realizadores, donde muchos amigos estuvieron presentes. Nos llevamos logros y bellos recuerdos en el corazón. Deseamos nos sigan acompañando para compartir nuevos momentos, para seguir creando a través del cine, desde el nuevo horizonte que se abre en La Quiñonera, A.C.

La Quiñonera, A.C. es un espacio emblemático en la escena del arte de los años ochenta en la ciudad de México. Creada en el año de 1986 por los hermanos Ernesto y Héctor Quiñones en el barrio de la Candelaria en Coyoacán. En sus inicios, comenzó como una comuna artística donde escritores, artistas plásticos, cineastas, teatreros, actores, músicos, críticos, curadores, se reunían para dialogar, producir y hacer conciertos, un lugar de completa libertad. Hoy en día, ya convertida en una AC, sigue viva, sigue abierta a las distintas disciplinas artísticas manteniendo un programa expositivo y de residencias enfocado al arte político.

Estamos cerrando un ciclo, despidiéndonos con gratitud del lugar que acogió tantas historias y nos brindó grandes alegrías, donde conocimos a muchas niñas y niños realizadores, donde muchos amigos estuvieron presentes. Nos llevamos logros y bellos recuerdos en el corazón.